La concentración de pequeñas partículas en las grandes celebraciones eucarísticas católicas puede llegar a alcanzar los 220 microgramos (millonésima parte del gramo) por metro cúbico, cuatro veces más de lo recomendado por la Unión Europea. Desvela el “escándalo” el semanario Der Spiegel (nr. 32/2006), a sólo unas semanas de la visita a Alemania de Benedicto XVI. El autor del “estudio” es el climatólogo Stephan Weber, de la Universidad de Duisburg-Essen, que ha realizado las mediciones en una parroquia cercana a su domicilio, aunque amenaza con nuevos y más exhaustivos controles en la próxima Navidad, época en la que las iglesias utilizan incienso con más profusión.
En Análisis Digital. Vía Óptica Libre.